El problema se entremezcla con el tránsito ilegal de migrantes que cruzan la región en busca del su...
SÃO PAULO, Brasil – A medida que las aulas del país comienzan paulatinamente a diversificarse, el debate sobre los cupos raciales en universidades públicas ha llegado una vez más al Tribunal Supremo de Brasil.
Los 10 jueces representantes del Tribunal Supremo votaron por unanimidad el 26 de abril la legalidad de las acciones afirmativas con motivos raciales.
Aunque los cupos continúan siendo un tema polémico en Brasil, el ingreso a la formación universitaria es cada vez más accesible para los brasileños de descendencia africana.
Hasta el año 2000, solamente el 2% de los estudiantes universitarios en Brasil eran negros, según la ONG Sociedad Afrobrasileña de Desarrollo Sociocultural (Afrobras), dedicada al aumento de la inclusión de afrobrasileños en la educación superior.
El índice ha aumentado al 13%, según el Ministerio de Educación (MEC).
El Programa Universidad para Todos (ProUni) del gobierno federal otorga becas en universidades privadas a estudiantes con discapacidades, así como también a indígenas y estudiantes mestizos y negros. El número de becas otorgadas está basado en los porcentajes que cada grupo tiene dentro de la población total, utilizando las cifras del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
“La situación ha cambiado en parte gracias a ProUni, que permitió a mucha gente de comunidades de bajos recursos estudiar en universidades privadas (otorgándoles becas)”, señala Francisca Rodrigues, directora de comunicación de Afrobras. “De todos modos, la proporción todavía es muy pequeña si se toma en cuenta que el 51% de la población es negra o mestiza”.
De las 919.551 becas que otorgó ProUni en Brasil entre 2005 y 2011, el 35,34% fueron para estudiantes que se declararon de raza mixta, y el 12,51% para estudiantes que se declararon negros.
A su vez, 51 de las 123 instituciones de enseñanza superior de Brasil adoptaron cupos para estudiantes negros, según un estudio realizado en 2011 por el Instituto de Inclusión en la Enseñanza Superior e Investigación denominado “Mapa de las Acciones Afirmativas en Brasil”.
Los proyectos de ley puestos a consideración por la Cámara de Diputados de Brasil (PL 3627 de 2004 y PL180 de 2008) buscan reservar cupos para estudiantes de escuelas públicas, particularmente estudiantes negros e indígenas, en institutos federales de educación superior. Y el PL 6630/2002 ordena que las becas del Fondo de Financiamiento al Estudiante de Enseñanza Superior sean de prioridad absoluta para estudiantes afrobrasileños e indígenas.
Pero antes que esta discusión llegase al Congreso, los directores de Afrobras, que reúne intelectuales, funcionarios de gobierno y personalidades públicas, propusieron la creación de la Facultad Zumbi dos Palmares.
La idea fue presentada en el Ministerio de Educación como estrategia para la inclusión de brasileños con descendencia africana en todos los aspectos de la sociedad.
En 2003, el MEC autorizó el funcionamiento de la facultad en la ciudad de São Paulo. Los primeros cursos de graduación comenzaron al año siguiente: Administración, Derecho, Publicidad, Pedagogía y Tecnólogo en Transporte Terrestre.
En 2013, se ofrecerán cursos de Tecnólogo en Recursos Humanos y Tecnólogo Financiero.
Al ser la primera facultad creada para alumnos de descendencia africana en América Latina, Zumbi dos Palmares lleva el nombre del principal líder negro en la historia de Brasil.
Zumbi dos Palmares lideró el Quilombo dos Palmares, comunidades de esclavos libertos y fugitivos fundado en 1580 al noreste del país. Zumbi dos Palmares murió en 1695 tras ser capturado por colonizadores portugueses.
Hasta el día de hoy, su nombre continúa siendo un símbolo de la lucha por la igualdad racial en Brasil, donde la esclavitud fue abolida en 1888.
Educación para todos
La Facultad Zumbi dos Palmares puede ayudar a reducir la histórica brecha educativa entre blancos y brasileños con descendencia africana.
En promedio, los brasileños negros tienen 6,2 años de educación, en comparación con los 7,2 años que tienen los brasileños de otras razas, según el Observatorio de Población Negra, creado por la Facultad Zumbi dos Palmares, junto con la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE) de la Presidencia de la República y la Secretaría de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial (SEPPIR). El 69% de los brasileños analfabetos son negros.
El bajo nivel de educación se ve reflejado en la brecha salarial, ya que los brasileños con descendencia africana ganan un promedio de R$464 (US$246) al mes, bastante por debajo del promedio nacional de R$640 (US$340).
De los 16,2 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza en Brasil, 11,5 millones son mestizos o negros, según el censo realizado por IBGE en 2010.
“Creemos que la educación es clave para que la gente logre avanzar, insertarse en la sociedad y exigir sus derechos”, explicó Rodrigues.
Libertad de educación
La Facultad Zumbi dos Palmares también fue la primera en Brasil en cumplir con la Ley 10.639 de 2003, la cual exige que se enseñe historia y cultura afrobrasileña.
Además de su compromiso con la diversidad en cuanto al contenido educacional, el 50% de los cupos de la universidad están reservados para alumnos de descendencia africana. Actualmente, el 87% de los 1.800 estudiantes de la Universidad se declaran negros.
La Facultad Zumbi dos Palmares ha adoptado varias medidas para ayudar a afrobrasileños con dificultades económicas o niveles de educación básicos insuficientes a obtener sus títulos universitarios:
“El costo fue gran parte de mi decisión”, plantea Tatiana da Silva Barros, de 25 años que obtuvo su título en Administración en 2011 y actualmente trabaja en el departamento jurídico de un banco. “Al darnos esta oportunidad, la facultad incentiva a otras personas negras a estudiar”.
Estudiantes con dificultades económicas pueden solicitar una beca que cubre el 50% o el 100% de las cuotas mensuales.
Renato Manoel de Souza, de 32 años, es uno de los beneficiarios de las becas; es estudiante de Pedagogía y paga el curso dando clases de capoeira tres veces a la semana en la facultad.
Souza, primer integrante de su familia en asistir a la Universidad, ya ha convencido a uno de sus primos de seguir sus pasos; también quiere alentar a su hermana, su sobrino y vecinos.
Esta red de influencias positivas es común en la Facultad Zumbi, donde ocho de cada diez candidatos se presentaron porque fueron influenciados por otros estudiantes que ya se han matriculado.
“Aquí me siento en casa porque todos vienen cansados del trabajo”, afirma Ricardo Henrique Rocha, un estudiante de 19 años que se inscribió tras recibir la recomendación de un amigo. “La metodología puede ser la misma que en todos lados, pero la visión de la institución se refleja en la vida de todos los que estudian aquí”.
Rocha, estudiante de Administración, planea estudiar Publicidad tras obtener su primer título. Una vez que termine sus estudios, espera ingresar en la política.
Oportunidades en el mercado laboral
Con oportunidades de realizar pasantías en empresas como Bradesco, Carrefour, Ford, Nestlé y Mercedes, la facultad ayuda a sus estudiantes a ingresar al mercado laboral.
La mayoría de los estudiantes, el 85%, se gradúa con empleo.
“Intentamos reparar el pasado, desarrollar personas en el presente dándoles oportunidades para el futuro”, señala Ulisses Mormile, profesor de Sociología y Filosofía. “Preparamos a los estudiantes para la sociedad y les damos acceso a estas empresas”.
Thiago Pereira Ribeiro, rapero de 28 años conocido como “Thig”, cursa actualmente el segundo año del programa de Administración y ya consiguió una pasantía en un banco. Señala que el éxito de sus amigos graduados de Zumbi influyó en su decisión de inscribirse en la facultad, pero el sentido de pertenencia fue lo que más lo motivó.
“Los seres humanos necesitan identificarse con su ambiente”, afirma. “Es por eso que necesitamos presidentes negros, celebridades negras y personalidades de televisión negras”.
Comentarios Acerca del Artículo