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CIUDAD DE MÉXICO – Para los residentes de Tecalipac, un suburbio de la capital mexicana, el poco acceso al agua potable trae amplios problemas.
"Aquí la gente siempre pelea por el agua; no tienes idea", expresó María del Consuelo Figueroa, residente de 60 años y activista de la comunidad. "A veces la pelea es por un simple tobo de agua y no se hablan los unos con otros [después]. El agua que usamos para ducharnos es reciclada, lo mismo ocurre con el agua que usamos para lavar los platos. Acá reciclamos todo".
La ubicación de la ciudad, en la cima de las colinas que dominan esta extensa metrópolis, hace que sea difícil recibir un caudal estable de agua.
"Están muy lejos de donde actualmente se suministra el agua", señaló Alejandro Martínez Pérez, director ejecutivo de operaciones del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), organismo gubernamental encargado de la distribución de agua en toda la ciudad. "Se necesitaría una gran inversión".
Los residentes tienen que conformarse con la pequeña cantidad de agua que reciben del gobierno local.
"Aquí no hay suministro de agua", indicó Figueroa. "Nuestro consejo local nos lleva tres camiones de agua a la semana. Esto apenas alcanza para las tareas más básicas, lo cual se dificulta si la familia tiene muchos hijos".
En la búsqueda por todo el país de soluciones a su difícil situación, Figueroa dio con la ONG Isla Urbana, una organización que trabaja con comunidades de bajos recursos para instalar sistemas de recolección de agua lluvia.
"[En Tecalipac], el gobierno proporciona a la comunidad entre 15 y 25 litros por persona al día", afirmó David Vargas, gerente de operaciones de la ONG. "Las Naciones Unidas sugiere que la necesidad mínima diaria de una persona es de 20 litros".
La solución de Isla Urbana ha sido capacitar a los residentes para que en toda la comunidad instalen sistemas totalmente sostenibles que recojan lluvia.
Una vez recogida, el agua se filtra y se procesa.
"La primera lluvia del año suele estar un poco sucia, así que ésta solo se utiliza para regar nuestras plantas", expuso Alejandro Montes, un residente de 34 años de edad. "Pero a medida que llueve más, podemos beberla".
Tras el éxito en Tecalipac, Isla Urbana tiene previsto llevar su modelo de captación de agua a otras comunidades en toda la zona metropolitana de Ciudad de México.
"Tenemos planeado seguir trabajando en Tlalpan, el barrio en donde está Tecalipac, antes de comenzar a trabajar con Xochimilco e Iztapalapa, zonas que sufren problemas similares", dijo Hiram García, director de Isla Urbana.
Esta ONG también está tratando de conseguir más patrocinadores y así obtener más fondos para implementar el sistema de recolección de agua a escala masiva, refirió García.
"Actualmente nuestros fondos provienen de acuerdos que firmamos con el gobierno y del patrocinio de empresas privadas", agregó.
Sobre el agua pero sin ella
Tecalipac es un ejemplo de la cada vez mayor crisis de distribución de agua en la Ciudad de México, una ciudad construida por los antiguos aztecas sobre un gran lago.
La ciudad consume 32 mil litros de agua por segundo, equivalentes a 270 litros diarios por habitante, indicó Martínez Pérez.
En comparación, un residente de París, Francia, usa 150 litros por día, mientras que un residente de Buenos Aires, Argentina, utiliza cerca de 370.
En Ciudad de México, el agua proviene de dos fuentes: de las afueras así como de las reservas de agua que yacen debajo de la ciudad, agregó Martínez Pérez.
El gobierno explicó que no tiene una política específica para garantizar que haya una distribución justa y equitativa del líquido en toda la ciudad, aunque las autoridades afirman que cerca del 98% dispone de agua corriente.
Los esfuerzos para abordar estas deficiencias han dependido en gran medida de los cambios culturales y la inversión en infraestructura. Sin embargo, la SACM en conjunto con la CONAGUA, la entidad federal a cargo de los recursos hídricos, ha estado investigando nuevas fuentes para satisfacer la creciente demanda.
"Existen varias opciones", dijo Martínez Pérez. "Una de ellas es obtener agua extra con la ayuda de un sistema llamado Temascaltepec, en las fronteras del Estado de México y Michoacán [al oeste de la ciudad], y la otra opción es traer agua desde el estado de Hidalgo [al norte de la ciudad]".
Sin embargo, algunos analistas aseguran que hay otras posibles fuentes dentro de la ciudad.
"Hay ríos bloqueados aquí en la ciudad", afirmó el Dr. Luis Zambrano, profesor de ecología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). "El Gobierno trabaja con un paradigma orientado en la ingeniería: que la tecnología lo resolverá todo, en vez de pensar en de los ecosistemas existentes. Si los respetáramos, sería una solución infinitamente más barata".
Mientras continúa el debate, algunos analistas expresan que los recursos que se explotan pronto se agotarán.
Martínez Pérez no sabe la cantidad de agua que queda.
"Esto depende de muchos factores... hemos estado extrayendo agua para cientos de años y no se ha agotado".
La SACM seguirá invirtiendo en infraestructura, pero no puede asegurar cuando puede llegar un suministro de agua suficiente. Asimismo, reconoció que las medidas adoptadas en los sistemas de recolección de Isla Urbana no son una solución a largo plazo.
"Esto funciona siempre y cuando llueva, pero ¿cuánto tiempo puede durar?, ¿qué pasará cuando haya una sequía?", cuestionó Martínez Pérez.
Entretanto, la comunidad de Tecalipac cuenta con el poco de agua disponible en el sistema de Isla Urbana, mientras espera una solución más permanente a su problema.
"A nadie se le puede negar el agua", dijo Figueroa.
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