Mientras negocian la paz con el gobierno, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en...
ASUNCIÓN, Paraguay – Gregorio Zárate estaba dispuesto a arrojarse al vacío.
Hace tres meses estaba decidido a saltar de un edificio de diez pisos porque sentía que lo habían traicionado. Meses antes se enteró que su esposa lo había estado engañando con su mejor amigo y que ambos habían huido del país, llevándose a su hija con ellos.
Sin embargo, Christian Paniagua se cruzó en el camino de Zárate y le salvó la vida.
"Subí a la terraza [del edificio] y le dije que yo sabía lo que estaba sintiendo, pues a mí me hicieron lo mismo, mi esposa también me fue infiel", dijo Paniagua, fundador y presidente de la organzación sin fines de lucro Kuimba’e Aty (grupo de hombres en guaraní), dedicada a defender los derechos de los hombres. "Se llevaron a su hija y el otro [hombre] la reconoció como suya. Estaba dispuesto a saltar y llevó más de seis horas convencerlo para que no lo hiciera".
Paniagua fundó la organización en la ciudad de Luque en el año 2007, después de enterarse del adulterio de su esposa. A partir de ese momento, decidió que tenía que crear una institución, una "unión de hombres que lucha por la igualdad de derechos ante la mujer".
Kuimba’e Aty no es una organización con principios machistas, sino un grupo de "hombres unidos contra el maltrato femenino", explicó Paniagua.
"La que era mi mujer viajó a Argentina y me quedé con mis tres hijos", dijo Paniagua. "En principio fue allí para trabajar y ayudar a la familia, pero se relacionó con otro hombre y nos abandonó".
"En ese instante me sentí desesperado, me encontré con que en el país no había ninguna institución pública o privada que pudiera ayudarme, ya que me quedé solo y con tres hijos", expresó Paniagua. "No había un sólo lugar que atendiera a hombres en estos casos, sí a mujeres. Lo mínimo que buscaba era ayuda psicológica y no la encontré en ninguna parte".
La organización ha atendido aproximadamente 3.000 casos de hombres que denunciaron haber sido víctimas de adulterio, maltratos físicos, torturas psicológicas y abandono.
"Los que recurren a Kuimba’e Aty encuentran ayuda espiritual y psicológica y una asesoría jurídica, en caso de que la mujer tenga la intención de despojar u ocultar ilegítimamente de sus hijos al varón", dijo Paniagua.
En el comienzo, el grupo fue objeto de burlas de parte de otros hombres, dijo Paniagua.
"Lo que comenzó recibiendo la burla de algunos hombres pronto se convirtió en una cuestión seria y nacional, porque el grupo empezó a atender casos de todas las zonas del país", añadió.
Delio Peralta, empresario gastronómico, es uno de los miles de hombres que recurrieron a Kuimba’e Aty tras haberse sentido desesperado por la infidelidad de su esposa.
“De no haber buscado ayuda en Kuimba’e Aty, habría cometido alguna locura", dijo Peralta. "Descubrí que mi esposa me fue infiel, la descubrí [con su amante]. Después se quedaron con nuestros dos hijos".
Peralta dijo que a partir de allí comenzó una batalla legal con su mujer.
"A través de una medida judicial, hizo que no pueda acercarme a la casa ni pueda ver a mis hijos”, dijo Peralta. “Denunció que supuestamente yo la maltrataba, cosa que no es verdad".
Gracias a Kuimba’e Aty, Peralta encontró ayuda psicológica y jurídica para afrontar la difícil situación.
"Necesitaba ayuda psicológica, todo eso me afectó bastante, pasé momentos horribles", dijo Peralta. "Tuve, y todavía tengo, que soportar que ella ahora viva con él y mis hijos. Ahora, con la ayuda de Kuimba’e Aty, estamos en medio de un proceso judicial así puedo recuperar a mis hijos".
Peralta dijo que tras un adulterio y una separación no es necesario hacer duelo en solitario, que ahora los hombres paraguayos tienen una organización en la que pueden encontrar el apoyo necesario para salir adelante.
“Yo sugeriría a los que pasan por una situación como la mía que recurran a Kuimba’e Aty”, dijo Peralta. "Yo no siento vergüenza por haber acudido a ellos, al contrario, me enorgullezco".
Marino López, uno de los seis abogados que presta asesoría jurídica en Kuimba’e Aty, dijo que están redactando un proyecto de ley que busca sentar las bases legales para la defensa de los varones ante la mujer.
“Hay muchos hombres maltratados tanto física como emocionalmente en nuestra sociedad, no hay por qué ocultarlo ni avergonzarse", expresó López. "Mi función es la de actuar de conciliador entre ambas partes, para tratar de encontrar una salida".
López sostiene que lo que buscan es amparar los derechos del hombre y que con el proyecto que están realizando desean "equiparar" la vigente Ley 1600, que establece las sanciones penales por casos de violencia doméstica, en la que el varón es visto como el victimario.
“En Paraguay existe la Ley 1600 que atiende los casos de maltrato familiar y los derechos de la familia, [que] se ocupa más bien en atender a las mujeres", dijo López. "Pero no existe una ley específica que ampare los derechos del varón. Eso es lo que deseamos obtener, de aprobarse el proyecto de ley que queremos presentar al Congreso".
Comentarios Acerca del Artículo