El problema se entremezcla con el tránsito ilegal de migrantes que cruzan la región en busca del su...

Un barbero boliviano corta el pelo a un cliente en su establecimiento durante la feria boliviana de Kantuta, celebrada en el centro de São Paulo, Brasil, en 2011. El número de inmigrantes legales a dicho país pasó de 961.877 en diciembre de 2010 a 1,46 millones en junio de 2011, un aumento del 50% según el ministerio de justicia. La mayoría son portugueses, bolivianos, chinos y paraguayos. (Nelson Almeida/AFP)
BUENOS AIRES, Argentina – Cambios en los patrones migratorios están creando oportunidades y desafíos para los gobiernos de la región.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), los inmigrantes latinoamericanos están emigrando mayormente a los países más industrializados de la región.
Como ejemplo de lo anterior, desde diciembre de 2010 hasta junio de 2011, el número de bolivianos residiendo legalmente en Brasil pasó de 35.092 a 50.640, un incremento del 42%, según el Ministerio de Justicia de dicho país.
En Argentina, el número de paraguayos alcanzó los 550 mil en 2010, un 69% más que en 2001, según la OIM. Chile es un destino cada vez más popular para trabajadores peruanos y colombianos. Por su parte, los venezolanos abandonan Caracas para irse a Panamá en busca de un empleo y menos violencia.
Ezequiel Texidó, representante regional de la OIM en Buenos Aires, dijo que estas tendencias reflejan un cambio en las motivaciones de los migrantes.
“Hasta la década de los 80, las dictaduras operaban como factores de expulsión de la población, como sucedió en Chile, Argentina y Uruguay”, añadió Texidó. “Hoy, las migraciones son principalmente por motivos laborales. Las personas buscan mejores oportunidades de empleo. La excepción es Colombia, cuyo conflicto interno ha expulsado personas por décadas”.
Cono Sur atrae a migrantes de la región
Según la OIM, Chile y Brasil son dos destinos cada vez más populares en Latinoamérica debido a sus fuertes economías.
En 2009, los peruanos en Chile sobrepasaron el número de argentinos y se convirtieron en la comunidad de inmigrantes más grande del país. En la actualidad, hay 130.859 peruanos que residen en Chile, un 37% de la comunidad de inmigrantes según el Departamento de Extranjería y Migración de Chile. Generalmente, las peruanas trabajan como empleadas de casa y los hombres se dedican a la construcción.
En Brasil, el número de inmigrantes legalmente registrados pasó de 961.877 en diciembre de 2010 a 1,46 millones en junio de 2011, un aumento del 50%, según el Ministerio de Justicia. La mayoría son portugueses, bolivianos, chinos y paraguayos. Se estima que hay unos 600 mil inmigrantes indocumentados en el país, lo cual hace que el número total de inmigrantes llegue a cerca de los dos millones.
Argentina continúa siendo un destino atractivo para los migrantes de la región. Las mujeres paraguayas generalmente encuentran trabajos domésticos en Buenos Aires. Los peruanos y los bolivianos trabajan en la horticultura y el comercio.
“A diferencia de Brasil, donde los bolivianos se concentran en las grandes zonas urbanas, en Argentina se encuentran desperdigados por todo el país, en provincias tales como Córdoba y Chubut”, indicó Texidó.
Los migrantes se mudan al Cono Sur no sólo por razones económicas sino por las restricciones impuestas por Europa, según explica Helion Póvoa Neto, fundador del Centro Interdisciplinario para el Estudio de las Migraciones (NIEM) de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ).
“Los bolivianos y peruanos, por ejemplo, ya no pueden viajar a España sin visa La solución es irse a Brasil y Argentina”, explicó Póvoa Neto.
El Cono Sur también se ha convertido, nuevamente, en una destinación para inmigrantes europeos.
“Es un tipo de inmigración diferente: hasta la segunda guerra mundial, los portugueses, españoles e italianos que vinieron eran, en su mayoría, granjeros y jornaleros”, agregó Póvoa Neto. “En la actualidad, son profesionales calificados que no pueden encontrar trabajo en Europa”.
Texidó también señala que los migrantes latinoamericanos representan a un grupo que se ha vuelto más heterogéneo. Hasta hace 30 años, por ejemplo, los peruanos que residían en Argentina eran, en su mayoría, estudiantes de las clases media y media alta.
“En la actualidad, los peruanos vienen con el propósito de trabajar”, comentó Texidó.
Ecuador y Colombia
En tanto que el patrón migratorio de otros países cambia grandemente, el de la región andina continúa siendo el mismo.
Ecuador es uno de esos casos. A finales del siglo XX, una crisis económica hizo que hubiera una emigración masiva hacia Europa y Estados Unidos. En 2011, la Secretaría Nacional de Asuntos Migratorios estimó que el número de ecuatorianos que reside en el extranjero es de dos a tres millones.
Muchos de ellos están regresando al país.
“Una de cada cuatro personas que emigraron entre 2001 y 2010 ha vuelto al país,” informó la OIM en su reporte titulado “Perfil Migratorio de Ecuador 2011”. Del número total de ecuatorianos que ha vuelto, el 46% regresó de España, el 26% de los Estados Unidos y el 6% de Italia.
Los ecuatorianos regresan a su país debido a la crisis económica, la dificultad de establecerse en el extranjero y el endurecimiento de la política migratoria, informa la OIM.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE) estima que hasta 2009 había 3.378.345 de colombianos viviendo en el extranjero. La mayor parte de ellos en Venezuela, Estados Unidos, España y Ecuador.
Lo novedoso es que muchos inmigrantes se están yendo a Chile. El número de colombianos en dicho país aumentó en un 165% entre 2002 y 2008, informa la OIM.
En la actualidad hay 14.401 colombianos en Chile, y desde 2010 han estado llegando a razón de dos mil por año, según el Departamento de Extranjería y Migración, parte del Ministerio del Interior de Chile.
De los 1.676 extranjeros que viven en Chile en calidad de refugiados, 927 son colombianos.
Hace cinco años, Antonio Calvo Bolaños, de 60 años, se convirtió en uno de esos refugiados; llegó a Chile desde Cali, huyendo de dos años de acoso en contra suya y de su familia.
“Nunca supe a qué movimiento pertenecían quienes me amenazaban, pueden haber sido de la guerrilla, del narcotráfico o paramilitares”, añadió Bolaños.
En 2007, el acoso llegó al colmo cuando un grupo de desconocidos le disparó mientras conducía desde Buenaventura, donde tenía una pequeña granja, hacia Cali. Después de resultar herido en el ataque, decidió emigrar.
Llegó a Santiago de Chile el 16 de diciembre de 2007, llevando sólo sus documentos personales y habiendo dejado atrás a su esposa, negocio, amigos y pertenencias.
Calvo pidió ayuda al Vicariato Social Pastoral, una organización católica que provee asistencia legal y social a extranjeros que llegan al país y presentan una petición de asilo. Dieciocho meses después, se le otorgó asilo y se le brindó asistencia financiera para que comenzara una nueva vida.
Posteriormente, en 2008, su esposa e hijos se reunieron con él en Chile, llegando desde Colombia y España.
Calvo es un ejecutivo en una firma de exportación y lleva una vida tranquila en los suburbios de Santiago, con su esposa, tres de sus cuatro hijos y siete nietos. Ha dejado atrás su pasado y cree que Chile será su hogar permanente.
Sin embargo, no se olvida de sus orígenes – ni de sus compatriotas colombianos.
Calvo es el presidente de la Organización Colombiana de Refugiados en Chile (OCORCH) y brinda asistencia a otros residentes colombianos y nuevos inmigrantes que llegan en busca de refugio y huyendo del conflicto interno que vive Colombia desde la década de los 60.
Desafíos
Los gobiernos de la región han dado grandes pasos para agilizar la legalización de los migrantes.
Entre 2006 y 2010, Argentina concedió 98.539 residencias permanentes y 126.835 residentes temporales, a través de su programa Patria Grande, según el Departmento Nacional de Migración (DNM).
Brasil ofrece periódicamente amnistía a los inmigrantes indocumentados.
A través del Acuerdo sobre Residencia para Nacionales de los Estados de Mercosur, Bolivia y Chile, ratificado en 2009, los ciudadanos del bloque pueden establecerse en cualquiera de los países, sin importar su estatus migratorio. Después de dos años, su residencia temporal puede convertirse en residencia permanente.
Sin embargo, dichas iniciativas no incluyen la protección social para los nuevos inmigrantes. Las ONG que brindan asistencia a los inmigrantes reportan que éstos sufren discriminación, ataques y condiciones de trabajo precarias.
Los indocumentados tienen miedo de reportar los casos de abuso, como es el caso de los bolivianos que trabajan en condición de esclavos en la industria textil de São Paulo y Buenos Aires.
En Chile, el proyecto “Todos Somos Migrantes”, de la Fundación Ideas, reportó que un 57,9% de inmigrantes andinos ha sido discriminado al menos una vez. De ese total, el 37% dijo que “siempre” sufre discriminación, el 10,6% que “a menudo” sufre discriminación y el 43,5% dijo que “algunas veces” sufre discriminación.
Carolina Contreras ayudó en la elaboración de este reporte desde Santiago de Chile.
El 8 de febrero, Elisa Martins reportará sobre cómo México acoge un influjo de inmigrantes mientras el país se encuentra hundido en una lucha a muerte contra los narcotraficantes y el crimen organizado.
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