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2011-11-15

Colombia: Atentados de las FARC causan muerte y destrucción

Por Carlos Andrés Barahona para Infosurhoy.com—15/11/2011

Grupo terrorista responde con bombazos tras la muerte de su líder, Alfonso Cano, en una redada.

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Residentes revisan los daños que dejó un atentado explosivo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cerca de una estación de policía en Piendamó, Departamento del Cauca, el 6 de noviembre. (Jaime Saldarriaga/Reuters)

Residentes revisan los daños que dejó un atentado explosivo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cerca de una estación de policía en Piendamó, Departamento del Cauca, el 6 de noviembre. (Jaime Saldarriaga/Reuters)

BOGOTÁ, Colombia – Un civil muerto, tres oficiales heridos y 18 casas con severos daños fueron el resultado de un autobomba que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) detonaron en las afueras de una estación de policía en el Departamento del Cauca, días después de la muerte de su su líder, Alfonso Cano, en una operación militar.

La explosión en Piendamó, ocurrida el 6 de noviembre, fue precedida por otra bomba colocada en las afueras de la Casa de Justicia del pueblo de Toribío, en el cual el alcalde de la localidad, Carlos Alberto Banguero, resultó herido junto a otras seis personas.

“Ante la presión de las autoridades a las FARC, a este grupo no les queda otra salida que utilizar técnicas cobardes y focalizadas para atacar [a la población]”, dice Germán Ortiz, especialista en el conflicto colombiano y profesor de la Universidad del Rosario. “Es lógico que las FARC ataquen mediante este tipo de estrategias, pues ya no tienen la fuerza y poder de antes”.

Desde el inicio de las FARC en la década de los 60, los carros bomba han sido uno de los métodos preferidos para causar daños materiales y pérdidas de vidas humanas, ya sean civiles o militares. Pero el grupo terrorista ha utilizado casas e incluso animales para colocar sus bombas.

“El atentado de Piendamó es una muestra de que las FARC continuarán con este tipo de estrategia, pues no tienen otra para hacerle frente a las autoridades, si pelean cara a cara ya se ha visto que las FARC han salido perdiendo”, agregó Ortiz.

En julio de este año, un carro bomba explotó en la estación central de policía de Corinto (Departamento de Valle) causando daños materiales. Ese mismo mes, las autoridades no pudieron desactivar un carro bomba que fue plantado por un comando de la columna Móvil Teófilo Forero de las FARC, matando a un policía en la inspección de Guayabal, en el municipio de San Vicente del Caguán, Departamento de Caquetá.

“Estos ataques son la única manera que las FARC tienen para perturbar a los colombianos”, dijo el Presidente Juan Manuel Santos tras el ataque en Piendamó. “En Corinto y San Vicente del Caguán hemos reforzado la seguridad y reconstruiremos todo lo destruido por el terrorismo de las FARC. Aquí estamos para defenderlos y acompañarlos, las estrategias cobardes de estos terroristas no podrán detener la justicia que viene para estos grupos sino se rinden”.

Según cifras de la Policía Nacional, entre 2009 y 2010 hubo 240 atentados a nivel nacional, incluyendo ataques con artefactos accionados a control remoto o a larga distancia, ataques frontales a las autoridades y combates en zonas de interés estratégico.

En ese período, la policía pudo desactivar 320 artefactos explosivos. Entre 2007 y 2008, fueron desactivadas 208 bombas.

Los colombianos aún recuerdan atentados como el sufrido en el Club El Nogal el 7 de febrero de 2003, cuando 200 kilogramos de explosivo C-4 y amonio dentro de un carro mataron a 36 personas y más de 200 heridos.

En cuanto al uso de animales, la lista también es extensa. En 2002, guerrilleros del Frente 61 de las FARC hicieron estallar un caballo bomba y causaron la muerte de un menor de 14 años y a dos campesinos en el municipio de Acevedo, Departamento de Huila. En 2003, otras ocho personas murieron cuando un caballo bomba explotó en la plaza central de Chita (Boyacá).

El 12 de marzo de 1996, un burro bomba con 60 kilogramos de dinamita mató a 11 oficiales de policía en el municipio de Chalán, Departamento de Sucre.

El responsable, Óscar Enrique Cardona Villalobos, tenía apenas 15 años cuando accionó a control remoto los dispositivos.

Cardona fue capturado en 2010 y hoy, con 32 años, está tras las rejas.

But one of the most horrifying attacks occurred in Fortul in Arauca state on April 17, 2003, when FARC operatives packed a bicycle with explosives, tricked an unwitting 10-year-old boy into riding his bike into town and then remotely detonated the bomb. The boy was killed instantly and three civilians were injured in the blast.

Pero los atentados explosivos de las FARC no han detenido al gobierno en la lucha contra el grupo terrorista.

En el último año se han desmovilizado 1.317 guerrilleros, 1.491 han sido capturados y 356 han sido abatidos en operativos o enfrentamientos con las autoridades, según cifras oficiales.

“Quedan muchos [guerrilleros] todavía en los rincones de Colombia que insisten en el camino equivocado de las armas y el terror, y deben saber que también les vamos a llegar”, advirtió Santos.

Mauro Miedico, Jefe de la Unidad Temática Especializada en Prevención del Terrorismo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), dice que el gobierno debe continuar presionando al grupo terrorista tras la muerte de Cano.

“El punto vital de esta lucha es que el gobierno siga con las presión a las FARC y ahoguen sus esfuerzos por querer perjudicar a la población y a los policías y militares que prestan el servicio de proteger el país”, dijo Miedico. “Este tipo de estrategias siempre dejan secuelas psicológicas y físicas en todos, no solo en la población civil sino también en los militares que sobreviven”.

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