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2012-06-26

Brasil protege a sus ciudadanos sin techo

Por Cristine Pires para Infosurhoy.com – 26/06/2012

Aproximadamente el 1% de la población de Brasil, 1,8 millones, vive en la calle, según la ONG Moradores de Rua.

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El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) realizará una encuesta de la población sin hogar de Brasil. La información será utilizada por la Secretaría de Derechos Humanos para establecer políticas específicas para esta población. En la foto, un hombre sin hogar duerme en una acera en Brasília. (Ueslei Marcelino/Reuters)

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) realizará una encuesta de la población sin hogar de Brasil. La información será utilizada por la Secretaría de Derechos Humanos para establecer políticas específicas para esta población. En la foto, un hombre sin hogar duerme en una acera en Brasília. (Ueslei Marcelino/Reuters)

PORTO ALEGRE, Brasil – Paulo Ricardo da Silva, un hombre de 45 años sin hogar desde los nueve años, teme cerrar los ojos por el miedo a ser atacado mientras duerme.

Descansa en una de las plazas de Porto Alegre durante la tarde y a las 2 de la madrugada está despierto para poder protegerse.

La violencia que Silva está tratando de evitar de extiende mucho más allá de ser echado de un lugar a otro.

“Eso sucede todo el tiempo, estamos acostumbrados a salir corriendo”, plantea. “A lo que tengo miedo es a que me golpeen con un palo, a que me den una paliza, a ese tipo de cosas”.

Entre abril de 2011 y marzo de 2012, 165 personas sin hogar fueron asesinadas en Brasil, según el Centro Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos de Personas sin Hogar y Recolectores de Materiales Reciclables (CNDDH).

Aproximadamente, el 1% de la población de Brasil, o 1, 8 millones de personas, viven en la calle, según la ONG Moradores de Rua.

“Con el problema del crack, la percepción de la gente acerca de los sin hogar ha cambiado mucho”, dice Silva. “Mucha gente piensa que están todos en la droga, pero eso no es verdad. Hay muchos trabajadores y estudiantes que viven en la calle y en refugios”.

Silva solía trabajar como obrero de la construcción, pero ahora recolecta materiales reciclables y vende el periódico Boca de Rua, publicado por personas sin hogar y en situación de riesgo en Porto Alegre.

La publicación es supervisada por la periodista Rosina Duarte y la Agencia Libre para Información, Ciudadanía y Educación (ALICE). Las copias cuestan R$1 (US$0,49) y el dinero se dona a las personas sin hogar.

Cambio de rumbo

Utilizando el dinero que gana, Silva espera cambiar su vida. Se inscribió en el programa del Gobierno Federal, Mi Hogar, Mi Vida, que facilita la compra de viviendas en comunidades de bajos ingresos.

“Aun cuando tenga mi propia casa, nunca me voy a olvidar de las personas sin hogar", señala.

Reinaldo dos Santos, de 45 años, también se inscribió en el Programa de Vivienda del Gobierno Federal. Nativo del estado de Bahia, huyó de su hogar en 1996, por temor a su familia, la cual estaba involucrada en el comercio de droga.

Entre 1996 y 2000, Santos viajó por todo Brasil. Tras haber pasado noches en plazas públicas, calles y refugios, comprende la violencia a la que se enfrentan los sin hogar.

“Vi gente recibiendo palizas y vi el trabajo del escuadrón de la muerte”, señala. “Las personas sin hogar viven con miedo constante.”

Santos, quien trabaja como activista y defensor de los sin techo, vive en un hotel en Porto Alegre que alquila habitaciones a las personas sin hogar. También se inscribió en el Programa del Gobierno Federal ProUni, que brinda becas para universidades privadas, y está estudiando Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (PUC-RS).

Gobierno busca acabar con la impunidad

Estadísticas del CNDDH confirman que, en la mayoría de los casos, los perpetradores de la violencia contra la población sin hogar nunca son identificados.

De los 165 homicidios registrados por la CNDDH en los cuales las víctimas eran personas sin hogar, 113 investigaciones policiales se estancaron ya que los homicidas nunca fueron identificados.

Además de los asesinatos, la CNDDH registró 35 intentos de homicidio y varios casos que involucran lesiones corporales a los sin techo.

Disque 100, una línea telefónica que ofrece la Secretaría de Derechos Humanos de la Oficina Presidencial, registró 453 denuncias de tortura, abandono, discriminación y abuso sexual contra las personas sin hogar.

“No sabemos qué conduce a estos tipos de actos, si es odio, la situación vulnerable en la que se encuentran estas personas, o sus relaciones”, señala Wellington Pantaleão, coordinador intersectorial de la Política Nacional para la Población sin Hogar de la Secretaría de Derechos Humanos (SDH). “Lo que estamos haciendo es estudiar medidas que nos permitan actuar en respuesta a los crímenes”.

Una de las medidas es alentar a los oficiales de seguridad pública a nivel estatal a no cerrar casos que involucren crímenes contra las personas sin hogar.

Utilizando información recopilada por la policía, la SDH espera crear un perfil de este tipo de delitos para establecer medidas preventivas para fines del 2012.

“Nuestra primera experiencia trabajando en conjunto fue un éxito”, señala Pantaleão. “Gracias a los esfuerzos de la Fiscalía y de las Defensorías Públicas de Recife, pudimos identificar y arrestar a un individuo acusado de utilizar un arma de fuego contra una persona sin hogar, quien murió el 8 de abril, en Praia da Boa Viagem”.

Otra estrategia que está siendo estudiada por parte de la ministra Maria do Rosário, de la SDH, es la creación de unidades de policía especializadas, que trabajarían con las personas sin hogar en cada estado.

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) realizará una encuesta de las personas sin techo del país para ayudar a la SDH a establecer políticas específicas que apunten esta población.

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2 Comentarios

  1. Alexandre da Silva 02/02/2013

    Viví por la calle de los 9 hasta los 18 años. Pasé por muchas dificultades e injusticias, pero hoy agradezco a Dios por la persona que soy. Lo que está ocurriendo está muy bien, pero tenemos que hacer mucho más. La población de la calle tiene que tener más oportunidades en las áreas de la educación, el deporte y el empleo. Tenemos que enseñarles a pescar. UNA NUEVA VIDA Hoy tengo mi casa trabajo y estudio, Y no piensen que llegar aquí fue fácil, porque no lo fue, pero valió la pena. Las luchas ciertamente vendrán pero no hay victorias sin luchas.

  2. Luiz 11/18/2012

    Felicitaciones, excelente información, sobre todo muy reciente.

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