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2012-07-09

Complejo Prates ayuda a drogadictos

Por Thiago Borges para Infosurhoy.com – 09/07/2012

A pesar de funcionar a menos del 10% de su capacidad, un nuevo centro de tratamiento cerca de Cracolândia, en São Paulo, ofrece atención médica y social para adictos.

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Luiz Max, de 45 años, recibe tratamiento por su adicción a las drogas. Duerme en un albergue y sus días transcurren en el Complexo Prates, donde juega al dominó con sus amigos. (Thiago Borges para Infosurhoy.com)

Luiz Max, de 45 años, recibe tratamiento por su adicción a las drogas. Duerme en un albergue y sus días transcurren en el Complexo Prates, donde juega al dominó con sus amigos. (Thiago Borges para Infosurhoy.com)

SÃO PAULO, Brasil – Maycon de Jesus Oliveira, de 32 años, suele jugar al dominó con sus compañeros después del almorzar y pasa el resto del día tomando clases de informática y haciendo deporte.

Pero no siempre ha sido así.

Oliveira, habitante de Jabaquara, al sur de São Paulo, comenzó a fumar marihuana a los catorce años y en poco tiempo se transformó en adicto a la cocaína y al crack. Sufrió algunas recaídas tras dos períodos de rehabilitación, que lo llevaron nuevamente al submundo de las drogas.

En abril, después de mirar un programa de noticias en la televisión, buscó ayuda en el Complejo Prates, donde permanece hasta hoy.

Complejo Prates comenzó a funcionar en marzo de 2012 en el vecindario de Bom Retiro, a solo dos kilómetros de la zona conocida como Cracolândia (Tierra del Crack) en el centro de São Paulo. El centro fue creado para brindar alojamiento y tratamiento a adictos y gente sin hogar, que a menudo son la misma cosa.

Todo en uno

La iniciativa reúne a una red de 118 centros de Asistencia Médica Ambulatoria (AMA), 440 Unidades Básicas de Salud (UBS), 23 Centros de Atención Psicosocial para Drogadicción y Alcoholismo (CAPS), 80 camas en un hospital municipal y 330 camas en centros de rehabilitación de drogadictos.

Pero el Complejo Prates es el primero en su clase en São Paulo que ofrece todos estos servicios en un solo lugar.

Tres meses antes de la apertura de Prates, la Cracolândia de São Paulo fue escenario de un operativo conjunto del gobierno municipal y del estado para combatir el narcotráfico en el centro de la ciudad y limpiar la zona de consumidores de crack, quienes luego se marcharon a otros lugares.

Unas cien personas asisten a Prates diariamente, muy pocos si se considera que su capacidad de atención es de 1.200 personas por día.

Además del albergue, un espacio compartido para 120 adultos y 20 niños y adolescentes, el Complejo Prates cuenta con servicios de AMA y CAPS abiertos las 24 horas. Todos los servicios, excepto el de albergue nocturno, están disponibles también para mujeres.

“En los servicios de atención ambulatoria de Prates, los pacientes pueden ver a un médico tan pronto como llegan al lugar y son derivados inmediatamente para recibir el tratamiento adecuado. Otras unidades exigen que los pacientes programen una consulta previamente", explicó Márcia Gadargi, coordinadora regional del Servicio Municipal de Salud (SMS).

El espacio, manejado por el SMS y el Servicio de Bienestar y Desarrollo Social (SMADS), recibió una inversión inicial de R$8 millones (US$4 millones), según el gobierno municipal.

Exámenes médicos y terapia

La mayoría de los pacientes llegan voluntariamente al Complejo Prates, como lo fue en el caso de Oliveira, pero algunos son llevados allí por sus familiares.

Aloísio Silva, de 54 años del municipio costero de Praia Grande, fue llevado por su hija al complejo.

“Si no hubiera venido, podría haber muerto", relata Silva, en tratamiento por alcoholismo desde abril. “Estaría borracho en este preciso momento si mi hija no me hubiese traído hasta aquí".

Una vez en Prates, Silva fue trasladado directamente a un servicio CAPS.

Puesto que el 80% de los pacientes son hombres sin hogar, la mayoría son enviados inicialmente al servicio AMA para que puedan tratar sus problemas de salud existentes.

En la clínica, los médicos están capacitados para identificar a los drogadictos. Los pacientes que desean recibir tratamiento son derivados al servicio CAPS.

“Pero a menudo, los pacientes sufren una recaída y regresan a las calles", sostiene Gadargi, quien destaca además que actualmente solo 330 pacientes reciben terapia en Prates y en sus centros de rehabilitación asociados. "Nuestro objetivo es lograr que estas personas sean independientes una vez finalizado el tratamiento".

Tres especialistas en psicología y servicio social de CAPS evalúan las posibles causas de la adicción. Determinan si el paciente tiene vivienda, alguna fuente de ingresos y vínculos familiares, entre otros aspectos sociales y económicos.

Mediante estas evaluaciones, se establecen los objetivos de la terapia del paciente.

“Una vez definido el plan de tratamiento, pasa a un administrador de casos, que es cómo se derivan los pacientes a nuestros trabajadores sociales", explicó Rodrigo Caetano, administrador de la clínica de salud del Complejo Prates. “Si el adicto necesita un trabajo, la persona recibe capacitación y es enviada a la oficina de empleos de la ciudad. Si [los adictos] ya no están en contacto con sus familiares, buscamos la forma de determinar el motivo y sugerir actividades para reunir nuevamente a la familia".

Unos diez administradores de caso coordinan el tratamiento de los pacientes que necesitan una atención más integral, muchos de los cuales no tienen vínculos sociales.

El resto son tratados por un equipo de cinco psicólogos, cinco terapeutas, tres enfermeros y tres trabajadores sociales.

Ciertos pacientes permanecen en el albergue, donde pueden dormir, ducharse y recibir hasta cinco comidas al día.

“En el refugio, estas personas presentan un riesgo menor de sufrir recaídas porque están acompañadas por nuestros especialistas en todo momento", precisó Simone Nazaré Moreira, coordinadora de atención social del Complejo Prates.

Jardín y clases de idiomas

Durante el día, los pacientes pueden salir de Prates o pasar las horas en el salón de estar compartido, donde se ofrecen diversas actividades recreativas, tales como deportes, juegos de representación de roles, jardinería, reciclaje, talleres de arte y clases de informática, idiomas extranjeros y alfabetización básica.

El salón compartido, abierto a hombres y mujeres, también ofrece conexión gratuita a internet y una sala de televisión. Constituye además el lugar de contacto con los servicios sociales de la ciudad.

Todos los pacientes están registrados en una base de datos y son monitoreados por un especialista del SMADS.

En el segundo semestre de 2012, se llevará a cabo la primera evaluación de adhesión del paciente a los servicios de salud y a las actividades, como así también al restablecimiento de los vínculos sociales a partir de Prates.

Según las personas que recibieron tratamiento, el complejo podría pasar la evaluación con distinciones.

"Las personas aquí tienen mentes abiertas y desean superar este gigante [la dependencia química] en sus vidas", considera Luiz Max, de 45 años.

Max viene recibiendo tratamiento por su adicción a las drogas en Prates desde el mes de marzo. Duerme en uno de los albergues de la ciudad, pero pasa sus días en Prates, donde juega al dominó con sus amigos.

"Quiero recuperarme", afirma. "Cuando eres un adicto, no tienes vida alguna".

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3 Comentarios

  1. valeria martins 02/11/2013

    Buenos días he trabajado dos años en el albergue con personas de situación callejera vengo a pedir una oportunidad de empleo de ustedes desde ya les agradezco la atención

  2. cristiane araujo 12/11/2012

    El titular de por sí es una crítica si el complejo funciona a dos kilómetros de la Cracolandia donde sobran las personas para ser tratadas

  3. wanessa 10/13/2012

    Buenas tardes, ¿me gustaría saber si alguien me puede ayudar??? Mi hermano vivía en Jabaquara él también está desaparecido desde hace una semana, ¿será que existe la posibilidad que hubiera pasado por allí? Su nombre es: Douglas Nunes de Gouvea, 28 años, tez clara y ojos algo verdes, lo estamos buscando, y entregamos una denuncia pero hasta ahora ninguna señal. Si nos pudieran ayudar por favor, respóndanme a este email, el caso es muy grave. Gracias Wanessa

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