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2012-07-16

Autoridades colombianas en alerta por casos de niños “pisa suave”

Por Carlos Andrés Barahona para Infosurhoy.com – 16/07/2012

Menores de edad son utilizados como armas vivientes por grupos terroristas.

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En la imagen, efectivos del Ejército colombiano patrullan un área del departamento de Norte de Santander en busca de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y del Ejército de Liberación Nacional. (Cortesía Ejército de Colombia)

En la imagen, efectivos del Ejército colombiano patrullan un área del departamento de Norte de Santander en busca de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y del Ejército de Liberación Nacional. (Cortesía Ejército de Colombia)

BOGOTÁ, Colombia – La explosión se escuchó en toda Colombia.

Un explosivo que una pareja de jóvenes cargaba el 28 de junio, obligados por Ejército de Liberación Nacional (ELN) a atacar a una patrulla del Ejército en el departamento de Norte de Santander, detonó en forma sorpresiva, quitando la vida del joven de 17 años que transportaba la bomba y de siete soldados.

La noticia causó impacto en la opinión pública colombiana, y tanto el joven como su acompañante, identificada como ‘Kayla’, se han vuelto un símbolo de los menores ‘pisa suave’, que son obligados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el ELN a efectuar emboscadas con explosivos a miembros de la fuerza pública en los departamentos de Norte de Santander, Cauca y Nariño.

“A los niños los están entrenando en las FARC o el ELN para volverse expertos en este tipo de ataques”, dijo el general Luis Alberto Pérez, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional. Su entrenamiento está basado en grandes tolerancias al hambre, sueño, resistencia física y como son niños de campo suelen caminar descalzos, de ahí su nombre”.

“Kayla” fue puesta a disposición de las autoridades, según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), debido a su participación en otros ataques a las autoridades.

“A ‘Kayla’ no se le puede proteger y ella tendrá que responder por sus acciones ante las autoridades competentes”, dijo Diego Molano, director del ICBF.

Según el Ejército Nacional, los niños “pisa suave” son enseñados a mimetizarse con la selva, pintando sus cuerpos de color verde, muchas veces con químicos nocivos, y aprenden técnicas de combate. Así logran acercarse a sus víctimas y atacar cuando ellas están desprevenidas.

El coronel Eliecer Camacho, jefe de policía de Norte de Santander, dijo que los niños ‘pisa suave’ pasan por un “entrenamiento inhumano de ocho meses”.

Los terroristas obligan a los menores a “fortalecer un callo en la planta del pie que suple la suela del zapato, principalmente para no resultar heridos por espinas, vidrios y piedras, y poder llegar con el mayor silencio al objetivo, que es asesinar miembros de la fuerza pública”.

Para Pérez, la situación es grave pues los menores de edad no suelen levantar sospechas, por lo que les queda muy fácil acercarse lo suficiente a los miembros de las autoridades y causarles daño, como pasó en Norte de Santander.

“Las autoridades no pueden percatarse de sus suaves pisadas”, dijo. “Los niños ‘pisa suave’ son dotados con armas de alto calibre que penetran los chalecos antibalas y lo más importante de todo, no hay que pagarles tanto dinero, pues los menores de edad no tienen conciencia del riesgo que toman”.

Carolina Lozada, especialista en Derecho Internacional de la Universidad Externado, dice que los niños ‘pisa suave’ están siendo usados más frecuentemente en ataques ala fuerza pública.

“Cada vez (los grupos terroristas) infringen más y más leyes y sus supuestas intenciones de proteger los intereses de los colombianos son una excusa para cometer crímenes de lesa humanidad y traficar drogas”, dice. “Sin duda las FARC y el ELN han usado métodos canallas en su historia, pero con esta nueva modalidad están “evolucionando” en sus técnicas. Esta es una clara muestra de que estos grupos no tienen límites y se les debe tratar como son: Terroristas”.

Desde 1999, el ICBF ha recibido cerca de cinco mil menores de edad que se han visto involucrados en el conflicto interno del país. La institución ofrece tratamiento y oportunidades de educación a niño que han participado del conflicto armado para así ser reintegrados a la sociedad.

Para ello, el ICBF cuenta con el apoyo educativo del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), que ofrece programas educativos gratuitos para ellos, y a los menores se les ubica en hogares provisionales con tutores asignados por el Estado.

“Esto es una flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario”, dijo Molano. “Exigimos que niños y adolescentes estén por fuera del conflicto. Ellos no deben estar expuestos a esta clase de situaciones, alejados de sus familias, obligados a dinámicas para adultos, forzados a utilizar armas, a cuidar secuestrados y sometidos a prácticas que les vulneran todos sus derechos, incluida su vida”.

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1 Comentario

  1. Francisco 07/17/2012

    Falta voluntad política para eliminar estos procedimientos; entiendo que esto ocurre también inclusive en nuestro país que aquí surge como trabajo esclavo de menores. Francisco.

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