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2013-09-12 Viajes

Argentina: Villa Epecuén, una ciudad fantasma

Por Eduardo Szklarz para Infosurhoy.com

Un destino turístico que permaneció sumergido por más de 25 años ha resurgido del agua y está nuevamente atrayendo a visitantes.

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En las décadas de 1960 y 1970, Villa Epecuén era un destino turístico que recibía hasta 25.000 visitantes por temporada. En cambio, en la década de 1980, la ciudad se inundó y permaneció sumergida por más de 25 años. (Enrico Fantoni para Infosurhoy.com)

En las décadas de 1960 y 1970, Villa Epecuén era un destino turístico que recibía hasta 25.000 visitantes por temporada. En cambio, en la década de 1980, la ciudad se inundó y permaneció sumergida por más de 25 años. (Enrico Fantoni para Infosurhoy.com)

VILLA EPECUÉN, Argentina – Un zapato extraviado, el cráneo de una oveja, árboles petrificados y una escalera de concreto que no lleva a ninguna parte.

Villa Epecuén es una ciudad fantasma.

En la década de 1970, esta ciudad de piscinas termales a 580 km de Buenos Aires acogía cada temporada a 25.000 turistas en sus hoteles, campings, restaurantes, clubes deportivos y su pista de carreras automovilísticas a orillas del lago de agua salada.

En 1985, las aguas del lago rompieron el dique e inundaron la ciudad, que estuvo sumergida durante 25 años.

En 1993, el nivel del agua alcanzó los 10 metros.

Sin embargo, en la actualidad el nivel del agua ha comenzado a bajar y las ruinas que estuvieron cubiertas de sal han comenzado a surgir. Villa Epecuén se presenta como un territorio lunar en medio de la húmeda región de la pampa argentina.

“Yo presencié el nacimiento y la muerte de Epecuén”, dijo Pablo Novak, de 83 años, el único residente de la región. “Durante cuatro años, pudimos contener el creciente nivel del agua del lago con un muro, pero la mañana del 10 de noviembre de 1985 el muro cedió”.

Los 1.500 residentes tuvieron 20 días para llevar lo que les fue posible a la ciudad de Carhué, a 8 km de distancia.

“Mis padres perdieron todo. Nuestra casa quedó en ruinas”, recuerda la guía turística Norma Berg, quien tenía 22 años en aquel entonces. “Recomenzamos de cero en Carhué”.

El mar muerto de Argentina

Desde tiempos antiguos, los indígenas usaban el agua del lago Epecuén por sus propiedades medicinales para curar el reumatismo y enfermedades cutáneas.

En 1886, el químico italiano Roberto Boussa determinó que el agua del lago contenía una concentración de 340 gramos de sal por litro, o sea 10 veces más sal de la que contiene el océano.

“El empresario Arturo Vatteone se dio cuenta del potencial que tenía el lugar y abrió el primer centro termal en 1921. Desde ese momento, la ciudad no hizo más que crecer”, afirmó Daniela Pavón, una guía de la oficina de turismo de la municipalidad de Adolfo Alsina, de la cual Villa Epecuén forma parte.

Epecuén era especialmente popular entre la comunidad judía por su similaridad con el Mar Muerto de Israel, en el cual uno puede nadar y no hundirse debido al alto contenido de sal del agua.

“En la década de 1960, Epecuén tenía cerca de 250 negocios y la capacidad de alojar a 6.000 personas”, explicó Berg. “La mayor parte de los propietarios de los negocios vivía en Buenos Aires y venía a la ciudad durante la temporada alta”.

Una tragedia anunciada

La época dorada del centro termal llegó a su fin debido a una combinación de factores naturales y malas decisiones políticas.

Epecuén es el último y más bajo de una cadena de seis lagos que no tienen salida al mar, situados en la región oeste de la provincia de Buenos Aires.

“El agua de todos los lagos converge aquí”, explica Pavón.

Esta particular geografía ha hecho de la región una en donde las sequías y las inundaciones ocurren alternadamente.

“En la década de 1960 hubo sequía. Debido a la intensa evaporación, la concentración de sal del lago aumentó”, afirmó Berg. “Las autoridades se dieron cuenta de que era necesario llevar agua a la región para que el lago no se secara, y eso significaba el fin del turismo”.

En 1975, el gobierno de la provincia construyó el canal Ameghino, el cual desvió las aguas del rió Vallimanca hacia la cadena de lagos.

Sin embargo, la construcción del canal coincidió con el final de la sequía.

“Llegaron las lluvias y el nivel del agua del lago Epecuén comenzó a aumentar mucho”, dijo Berg. “El canal nunca se cerró y eso empeoró las cosas”.

En 1977, las autoridades construyeron un muro para contener el agua del lago. El muro se hacía más alto a medida que el nivel del agua aumentaba, hasta que alcanzó 4 metros de altura.

“Había muchas indicaciones de una posible inundación pero la gente se rehusaba a tomarlas en cuenta porque amaban el lugar”, explicó Pavón.

El 10 de noviembre de 1985, después de unas lluvias torrenciales, el muro no soportó la presión y cedió; 20 días después la ciudad se encontraba sumergida.

Un futuro incierto

Hoy, los residentes de la región quieren reconstruir Epecuén pero todos saben que el nivel del agua podría aumentar otra vez.

“Lo que podemos hacer para preservar Epecuén tiene sus límites”, afirmó Gastón Partarrieu, director del museo regional Dr. Adolfo Alsina.

Dijo además que el sitio ha sido declarado de “interés histórico” por el gobierno municipal y espera que la provincia y el gobierno nacional manifiesten su posición en cuanto a la importancia histórica de las ruinas.

“Pronto habrá una valla que impedirá el paso de los vehículos y permitirá solamente el tránsito de peatones”, informó Partarrieu.

Así, Villa Epecuén se preservará, hasta que el nivel de las aguas vuelva a subir.

Más información sobre Villa Epecuén

Ubicación: La ciudad pertenece a la municipalidad de Adolfo Alsina, en la región suroeste de la provincia de Buenos Aires y está a 8 km de la ciudad de Carhué, donde hay hoteles, restaurantes y piscinas termales.

Cómo llegar

El trayecto de 580 km de carretera entre Buenos Aires y Villa Epecuén puede hacerse en bus o automóvil.

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4 Comentarios

  1. Monica 02/25/2014

    Bueno, interesante, me gusto, informativo:)

  2. Carlos 09/15/2013

    Esto es Argentina ,un pais maravillosos con dirigentes politicos de todo tipo de banderias, y de los otros, millonarios, a los cuales no les cierran algunos negocios y dejan de lado el bienestar de sus habitantes,por ende pasan estas cosas.

  3. JULIO ALBERTO 09/15/2013

    HACE 8 AÑOS ME FUI DE LA ARGENTINA Y CREO QUE FUE LA CERRADURA DE LA PUERTA PARA LEER Y CONOCER MI PAIS A TRAVES DE INTERNET MAS LO BUENO Y LO MALO QUE TIENE COMO NOTICIAS MUCHAS GRACIAS POR DARME LA OPORTUNIDAD RESUMIDA MI OPINION

  4. célia 09/13/2013

    Tengo ganas de conocer Argentina. Me pareció interesante la historia de la Villa Epecuén.

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